jueves, 31 de mayo de 2018

Receta: Cebolla pochada (convencional o slow cooker)

Supongo que esto no cuenta como receta, más bien como truco de cocina o qué se yo...

El caso es que en general no suelo freír la cebolla, me gusta más pochadita, pero en pochar cebolla se tarda un buen rato... Y el tiempo no me sobra ni a mí ni a nadie.
Lo bueno es que es algo que se puede hacer con antelación y es fácil de conservar, así que si preparas cantidad suficiente para un par de semanas ya la tienes lista para usar.
Y, como estoy hecha una vaga terrible, ahora ni me molesto en remover: lo hago en la CrockPot y prácticamente me olvido de ello.

Una forma más de simplificar un poco las comidas  de la semana.



Ingredientes

  • cebollas
  • aceite de oliva

Preparación


Pelamos y picamos las cebollas.

Si las queremos pochar del modo convencional, calentamos aceite en una sartén y las cocinamos a fuego bastante bajo.
Puede tardarse alrededor de media hora, removiendo de vez en cuando.
Si parece que se queda sin líquido podemos añadir un poquitín de agua, ya que se pierde con la evaporación. No es necesario añadir más aceite.

Si las queremos pochar en la olla de cocción lenta, introducimos la cebolla picada y regamos con suficiente aceite como para impregnarla toda (no es necesaria mucha cantidad), removiendo para que se reparta.
Cocinamos en alta durante aproximadamente 3 horas.
Pasado ese tiempo removemos y dejamos otras 2 horas más. (Mi sugerencia es que la primera vez que lo hagas en tu olla compruebes al cabo de una hora, ya que las hay más rápidas y no queremos que la cebolla se nos pase.)
En olla lenta no es necesario añadir líquidos ya que retiene la humedad.

Uso y conservación


Cuando preparo cebolla pochada espero a que enfríe y la reparto en recipientes pequeños con tapa.
Como hice 5 cebollas lo he repartido en 5 recipientes, así sé que tengo una cebolla en cada uno.
Parte la refrigero (para usarla en los próximos días) y parte la congelo (para que aguante mucho más). Cuando se me está acabando la refrigerada ya voy sacando otra del congelador y listo.

Es importante tener en cuenta que el aceite frío cambia de textura, así que la cebolla puede aparecer con una fina capa blancuzca de aceite.
Le da un aspecto extraño, pero en el momento que la calentemos vuelve a su estado normal.

Se puede utilizar directamente, en frío. Por ejemplo, si la cebolla es parte del relleno de un bocata pues la metemos tal cual.
(Cuando ya la tienes pochada te das cuenta de que hay muchas cosas a las que no le añades cebolla solo por no tener que cocinarla, jeje.)

Para cocinar con ella, añadimos a una sartén y calentamos, y luego agregamos el resto de ingredientes del mismo modo que si la acabásemos de pochar ahora mismo.

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