domingo, 1 de septiembre de 2013

Receta: Helado de licor de leche merengada

Llega septiembre y toca regresar a la rutina de estos últimos tiempos.
¡De vuelta a la cocina! Y ya que estamos, de vuelta al blog :)

Para empezar con buen pie, estreno temporada con otra receta golosa de helado casero, sencillísima, para hacer sin heladera como siempre, y en nuestro caso totalmente de aprovechamiento.
Porque a base de mudanzas y cambios de compañeros de piso tocó hacer un poco de revisión de qué cosas iban quedando en casa, y una de ellas era un licor de leche merengada que ni se sabe muy bien de donde ha salido.
No sé si lo habéis visto alguna vez, esta marca en concreto tiene una botella muy mona decorada cual vaca con su cencerro y todo, pero lo cierto es que tras probarla no nos convenció demasiado...

Así que, ¿qué hacemos para aprovecharla?
Pues en pleno verano parecía que la mejor opción era hacer un helado bien cremoso para tomar de postre o merienda.


La inspiración vino a raíz de una receta de helado de Baileys, aunque no seguí los mismos pasos en absoluto sino que opté por utilizar una técnica similar a la que empleé en el helado de cereza, porque además de parecerme sencillísima lo cierto es que si algo nos funciona tan bien ¿por qué no adaptarlo?

El resultado  favorece y mucho al sabor del licor con el que está preparado, y gracias al alcohol que contiene no necesario sacarlo del congelador con antelación para obtener un helado cremoso y fundente.
Le queda muy bien el acompañarlo de un poco de sirope de chocolate, o incluso crema de chocolate fundido como en la foto, pero solo también está para chuparse los dedos.


Ingredientes

  • 500ml nata
  • 200ml leche
  • 200ml licor de leche merengada
  • 100g azúcar


Preparación


Calentamos a fuego lento la leche con el azúcar, removiendo hasta que este se disuelva, sin que llegue a hervir.
Retiramos del fuego y mezclamos con el licor de leche merengada.
Como no herviremos el conjunto este helado conservará el alcohol de nuestro licor, así que huelga decir que es un helado "para adultos".

Montamos la nata, que tendremos bien fría para que resulte más fácil el proceso.
Le añadimos la mezcla anterior y vamos removiendo con movimientos envolventes para que no se nos baje.

Introducimos en el congelador, sin tapar, durante 1 o 2 horas, hasta que empiece a cuajar por los bordes.
Removemos con un tenedor para romper posibles cristales y devolvemos al congelador. Si es posible, repetimos este proceso al cabo de otra hora.
Dejamos congelador hasta que se solidifique por completo, preferiblemente tapado.

Gracias a su contenido en alcohol, este helado es muy cremoso y no es necesario retirarlo del congelador hasta el momento del consumo.

5 comentarios :

  1. Se ve delicioso. Le tengo que decir a Consuelo que ponga en marcha (más aún) la heladera...
    Un beso.

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  2. Qué pena que se acabe el verano! Voy a echar de menos estas recetas!!
    Ana de JUEGO DE SABORES

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    Respuestas
    1. ¡Todavía nos queda mucho tiempo para helados! :)
      Que en otoño también apetecen.
      Y en invierno los podemos usar de acompañamiento para un brownie o coulant recién horneado.
      Luego vuelve la primera, y empiezan a tentarnos de nuevo.
      ¡HELADOS TODO EL AÑO! :D

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    2. Jaja yo soy igual, helados siempre!! :) Y este tiene muy buena pinta, si alguna vez por casualidad me cruzo con este licor, lo intentaré!

      Y por cierto, me encantan las recetas de aprovechamiento, son muy originales!!

      Besos!

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