miércoles, 25 de abril de 2012

La dichosa inulina y la guerra a las grasas

Parece que el tema del bizcocho con inulina está por todos los lados ultimamente.
En resumidas cuentas: En la Universidad Politécnica de Valencia han elaborado un bizcocho que pretende asemejarse a uno clásico (¡habría que probar su sabor antes de nada!) en el que han sustituído gran parte del contenido de grasa por inulina, lo cual parece ser que es por lo menos super-califragilísito.

Vale, reconozco que este tipo de cosas me producen siempre un tanto escepticismo.
Nunca se sabe, pero... como una no es experta en química, pues no queda más remedio que hacer una búsqueda por si acaso. En esta ocasión parece que hay bastante documentación al respecto de la inulina, que hasta la wikipedia tiene amplia información. (Las citas a continación proceden de allí.)



"[...] los alimentos que contienen inulina en grandes cantidades pueden provocar flatulencia y molestias intestinales, en especial en aquellas personas que no están acostumbradas a ingerirlos."
¿Molestias intestinales? Vale, bueno, entonces tampoco es la panacea.
Y teniendo en cuenta que pretendemos sustituír gran cantidad de grasa por gran cantidad de inulina, me veo retorciéndome en el sofá.

"Por favorecer el crecimiento de las bifidobacterias se dice que la inulina tiene un efecto bifidogénico, y por promover el crecimiento de microorganismos beneficiosos para la salud se considera que tiene actividad prebiótica."
Vale, en grandes cantidades me temo que no me retorceré en el sofá. Quizás pase más tiempo en el retrete.

"[...] puede incrementar las concentraciones de glucosa en sangre puesto que se convierte en glucosa dentro del hígado por la gluconeogénesis, la glucosa pasa a glucogénesis y ésta se hidroliza liberando glucosa posteriormente a la sangre en respuesta al sistema endócrino [...]"
Ostras, esto me suena todavía peor. ¿Nos libramos de grasas para que nos aumenten los niveles de glucosa?
Me da miedito...


La inulina está presente en alimentos perfectamente recomendables, como el ajo o incluso la cebolla y el puerro.
Pero de ahí a que queramos ingerir sobredosis de una sustancia que nuestro cuerpo acepta bien en pequeñas cantidades, solo por el hecho de librarnos de unas pocas grasas, me parece una exageración.

La grasa, pobre incomprendida, parece estar siendo sometida en los últimos tiempos a una caza de brujas, olvidando a menudo que también es necesaria en una dieta equilibrada. En su justa medida, como todo lo demás, pero sin persecuciones ni odios absurdos.
Y si me como un bizcocho me lo hago como dios manda, como se ha hecho siempre. Y además me lo como sin remordimientos.

domingo, 22 de abril de 2012

Receta: Pollo con anacardos y fideos

Al vivir en un sitio pequeño es normal que el supermercado no pueda ofrecer una gran variedad, y mucho menos productos raros o exóticos.
Por eso, al hacer la compra en una gran superficie suelo aprovechar para curiosear un poco por si puedo encontrar alguna cosilla que me llame la atención.

En esta ocasión me hice con unos fideos de arroz.
Los fideos de arroz me gustan mucho porque, a diferencia de las pastas hechas con trigo que consumimos aquí habitualmente, se cuecen en un periquete.

Así que me compré un paquete de fideos normales. Y con otros un tanto distintos.
Y es que la marca King Soba también comercializa varias variedades de fideos de arroz no tan clásicos.
Yo opté por los fideos de arroz, calabaza y gengibre. Aunque admito que no fueron los únicos que me tentaron.

Y esa es la presentación que tienen al abrirlos.

Nueve variedades tienen en total de este tipo de fideos, aunque según su página web comercializan otros fideos (estilo tailandés y ramen) a los que no he tenido ocasión de echarles el guante.

Así que decidí estrenarlos con un plato de pollo con anacardos, que es un fruto seco que siempre tengo a mano. Aunque la misma receta se puede hacer perfectamente con tallarines, o eliminándolos de la ecuación y optando por un acompañamiento a base de verduritas.



Receta: Arroz con leche

Un postre clásico.
No hay mucho que decir del arroz con leche, salvo que es sencillísimo de hacer y además muy nutritivo.
Ideal para acabar una comida ligera o como merendola de esas que tanto disfrutamos de críos.

Además los ingredientes son tan comunes que seguro que los tenemos en casa.
Y en un periquete nos hemos marcado un plato delicioso.

Me encanta la canela.


sábado, 21 de abril de 2012

Receta: Bizcocho de cacao relleno

Estoy encantada con la mermelada de zanahoria que hice el otro día.
De hecho, acabo de comprarme un montón de zanahorias con la esperanza de que alguna madure de más y así poder hacer más mermelada :D

Y mientras espero a que Pintxo nos deleite con alguna idea genial para utilizarla, he pensado que los clásicos nunca fallan y que hacer un bizcochito relleno de esta mermelada podía ser un lujo. Pero un lujo de esos fáciles de preparar.
Opté por un bizcocho esponjoso con cacao, hecho en moldes pequeños para que sea más fácil de rellenar, que una es muy torpe.

¡Pero mira que soy golosa!


Además me vino muy bien tenerlo preparado, que al día siguiente tuve visita para tomar el café y queda fantástico tener un trocito de bizcocho casero para ofrecer.


viernes, 20 de abril de 2012

Receta: Carbonara (a la italiana)

El día que me enteré que la carbonara original no lleva nata me quedé con cara de tonta.
¡Pues claro que no lleva! ¿Cómo va a llevar un plato tradicional un ingrediente tan altamente perecedero?
Eso de la nata es una modernidad, pero a menudo modernizamos platos para actualizarlos y mejorarlos, aprovechando que podemos contar con técnicas de mayor calidad.
Merece la pena probar el plato clásico y contrastar, claro está. Pero en este caso, al ver la diferencia, me quedo con la carbonara original con mucha mucha diferencia.



La carbonara es un sencillo plato de pasta con base de huevo, queso y tocino, muy rápido de preparar y realmente nutritivo. Un plato de gente de campo, energético y apetitoso, original de la zona central de Italia.
Por eso lo del pecorino, un queso curado de oveja, propio de la zona.

Dicen que su nombre deriva de la palabra carbonaro (es decir, carbonero), por lo visto porque el toque de pimienta que se le da al final recuerda a motas de carbón.
Porque la pimienta es uno de los ingredientes fundamentales de este plato, le da un toque genial.


miércoles, 18 de abril de 2012

Receta: Mermelada de zanahoria

Cuando me voy de vacaciones siempre procuro dejar la despensa y la nevera lo más vacía posible, por eso de no encontrarme con sorpresas desagradables en forma de moho a la vuelta, pero siempre hay alguna que otra cosa que se me despista.
Esta vez dejé unas zanahorias, que aunque no se han estropeado ya están un pelín más maduras de lo que a mí me gustan. ¡Que rabia! ¿O no?

Pues recordé que hace nada Pintxo, el Monstruo de las Galletas, publicó una receta de mermelada de zanahoria con un aspecto más que apetecible en el que recomendaba utilizar unas zanahorias maduritas por eso de que son más dulces.
¡Pues mira que bien! ¡Ya tengo plan para las zanahorias!

Así que ni corta ni perezosa me puse a prepararla, y el resultado es... mm... ¡toda una golosina!

Hoy, para merendar, tostadita con mermelada de zanahoria.

Quizás me resultó ligeramente más dulce de lo esperado, así que es probable que la próxima vez la haga con unas proporciones ligeramente distintas, y ciertamente no tiene un marcado sabor a zanahoria. Pero está muy muy rica.


lunes, 16 de abril de 2012

Receta: Guiso de ternera

Parece que el frío toca a su fin por esta temporada. O quizás sea otra falsa alarma. Pero, en cualquier caso, hoy me apeteció preparar uno de esos guisos a fuego lento típicos del invierno. ¡Porque hay que aprovechar esos pocos días en los que hay tiempo suficiente como para prepararlos!

Y, además, aunque es un plato que requiere tiempo, es muy sencillo de preparar y siempre se puede hacer cantidad extra... y tener la comida lista para otro día con solo calentarla.


Ingredientes

  • 400g de carne de ternera
  • 3 dientes de ajo
  • 1/2 cebolla grande
  • 4 zanahorias
  • 3 patatas
  • 1/2 vaso de vino blanco
  • 1 vaso de caldo de carne
  • laurel, sal, pimienta, aceite
  • opcionalmente tomillo y perejil

Preparación

Comenzaremos por preparar la carne, eliminando toda la grasa que sea posible y troceándola en pedazos más o menos regulares del tamaño de un bocado.
Salpimentamos. Si lo deseamos, también podemos añadir un poco de tomillo y perejil, que le da un toque muy rico.
Y pasamos por un poquito de harina. Muy poquita, que tampoco es para rebozarla, con menos de una cucharada sopera debería llegar.

Picamos el ajo muy fino.
En una cazuela grande calentamos un poco de aceite y añadimos el ajo y la carne. Digo lo de grande porque solo vamos a utilizar una, así que ¡tienen que cabernos todos los ingredientes en ella!
Dejamos que la carne se marque, es decir, que se dore ligeramente por fuera pero sin necesidad de que se haga por dentro.

Mientras tanto, picamos la cebolla también bastante fina.
Como soy bastante lenta, para cuando termino de picar la cebolla ya está lista la carne, así que ya es el momento de retirarla de la cazuela y reservarla.
Ponemos la cebolla a sofreír en la cazuela y preparamos el resto de los ingredientes.

Pelamos y lavamos las zanahorias, que siempre troceo en pedazos ligeramente gruesos porque no me gustan muy blandas.
Pelamos y lavamos también las patatas. Para trocearlas, daremos un corte con el cuchillo y luego arrancaremos el trocito restante, porque al romperse en lugar de cortarse limpiamente sueltan más almidón.
En cuanto la cebolla esté lista, añadimos las zanahorias y patatas y dejamos sofreír todo junto hasta que se dore ligeramente, aproximadamente unos 10 minutos más.

Añadimos de nuevo la carne, con el vino y un par de hojas de laurel. Dejamos reducir a fuego medio, durante otros 10 minutillos más o menos.
Para mí, cuando deja de oler a vino para dejar paso al laurel, es el momento.


Si ya tenemos caldo casero, mejor que mejor, pero si nos vemos abocados a utilizar caldo en pastillas, diluirémos una pastilla en un vaso de agua caliente y lo mezclaremos bien para asegurarnos que no quedan fragmentos sin diluír.
Añadimos a la cazuela, recitificamos de sal y pimienta, y dejamos guisar a fuego lento durante hora y media o un poquito más.
De vez en cuando debemos remover, ya que según se reduzca el líquido corremos el riesgo de que se pegue.
Servimos bien calentito.


Tiempo de preparación: Algo más de 2 horas

¡Que aproveche!


sábado, 14 de abril de 2012

Receta: Merluza a la ondarresa

Se acaban las vacaciones.
Hay que ir pensando en el regreso a la rutina, y ya de paso luchar contra la pereza que parece impedir que haga cualquier cosa de provecho, incluyendo el actualizar este blog.

Hoy tocó un plato muy sencillo, rápido y sabroso. Una merluza con un toque distinto.



martes, 3 de abril de 2012

Receta: Champiñones rebozados

Unos champiñones, poca idea sobre qué hacer con ellos, una búsqueda en mi sitio de recetas preferido... y aparece esta receta de champiñones empanados.
Sencilla, rápida y con un toque distinto. ¡Ideal para un pinchito a la cena!


Y, ya que estamos, si los rellenamos, mejor que mejor.