viernes, 24 de abril de 2015

¿Plancha de acero? ¡Pizzas de lujo!

Ya ha pasado más de un mes de mi cumpleaños, pero como estoy perezosilla no había hablado todavía del regalo cocinillas que me hizo mi parte contratante.
Si a mí me gusta cocinar y a él le encantan las pizzas caseras, ¿por qué no hacerme un regalo que disfrutemos los dos? O, como él mismo los llama, un "regalo que rebota" :D

Pues sí, ha tocado un cachivache para pizzas... y para panes y otras cosas, que no solo de pizzas vive el hombre.
Una señora plancha de acero para el horno.



El caso es que ya hace tiempo que me había planteado el comprarme una piedra para el horno, ya que había oído que las masas (y en especial la de pizza, que en casa gusta mucho) quedan muy buenas.
Pero siempre lo descartaba porque me parecía lioso para nosotros que nos mudamos tanto el transportar una piedra, que además de pesar podría romperse en cualquiera de esos viajes.

Esta plancha Celsius en cambio es de acero, mucho más resistente a los golpes, aunque también pesadísima. Y lo digo en serio, pesa un montón, no es apta para quien padezca de la espalda.
Al ser tan gruesa acumula muchísimo calor mientras se calienta previamente en el horno, así que al introducir la pizza se nos cocina en cosa de tan solo 5 minutos. ¡En serio! Y eso que yo hago masas bastante gruesas, como podéis ver en la foto.

Todavía me queda como asignatura pendiente el probar las recetas de masa para pizza que propone el fabricante y distribuidor de este producto (que no es otro que El Amasadero, que sin duda suena a todos aquellos aficionados a hacer pan en casa) pero de momento solo he probado con mi receta clásica de masa para pizza porque es la forma más sencilla de poder comparar la diferencia entre usar la pancha o no.
¡Y sin duda es una gran diferencia!

La plancha por cierto también se puede utilizar para hacer panes.
Últimamente no estoy haciendo pan en casa, pero estoy deseando probarlo, porque seguro que queda también delicioso.

Yo encantadísima con mi regalo de cumpleaños.
¿Y vosotros utilizáis una piedra o plancha de acero para hacer vuestras pizzas? ¡Me encantaría que compartieseis conmigo vuestros truquillos!

viernes, 10 de abril de 2015

Receta: Tallarines con espinacas y anchoas

Bueno, bueno, otra receta ligerita y con su toque de verduritas para que no se diga.
Que con esto de la primavera empiezan a apetecer platos un poquito menos pesados; que los estofados están muy buenos pero con el calor parece que apetecen menos, ¿verdad?

Además, como casi todos los platos de pasta, es muy muy rápido de preparar. En lo que tardas en cocer la pasta y las espinacas tienes la comida lista.
Salvo que nos propongamos hacer nuestra propia pasta fresca casera, claro, que siempre es mucho más lío... ¡pero da una satisfacción tan grande!


Lo más curioso es que justo ayer, después de preparar este plato, me enteré de que en ciertas zonas de Italia son típicas las pastas con grelos. ¡Qué cosas!
Pues también habrá que probarlo, por supuesto que sí.


lunes, 6 de abril de 2015

Receta: Arroz con brécol y anchoas

A uno que yo me sé el brécol siempre le recuerda a cierto episodio de Los Simpson, en el que el bueno del doctor Hilbert hace referencia a la peligrosidad de este aparentemente inofensivo vegetal... que ya "trata de advertirnos con su horrible sabor" .

Ay, ¡hasta ahí llega su mala fama!

Tampoco es que una servidora sea una gran fan, pero me imagino que el guionista que tanto odia al pobre brécol será de esos que se lo pretende comer solo, cocido y sin tan siquiera un buen chorrito de aceite de oliva para acompañar. Vamos, clásico plato de dieta horrorosa.


Pero los glotones somos más de otro tipo de dietas, de las de cuidarse un poquito comiendo verduritas variadas para compensar los excesos de los que tampoco nos privamos demasiado, y el brécol también tiene cabida entre nuestros platos.

Además estos días que empiezan a estar realmente primaverales se agradece un plato ligerito de arroz como este.

lunes, 30 de marzo de 2015

Receta: Tarta Sacher

Hace un par de semanas fue mi cumpleaños.
Pero ese día no me hice una tarta, no. Por un lado porque íbamos a comer fuera para celebrarlo (y ya era bastante exceso) y luego entre una cosa y otra porque estaba tan cansada que me daba pereza ponerme a ello.
Así que lo fui dejando... pero al final sí que me hice una señora tarta de chocolate. ¡Más vale tarde que nunca!


La tarta Sacher es uno de los emblemáticos postres vieneses que tuvimos el placer de degustar este verano en nuestro viaje a la capital austriaca.
Siempre acompañada por nata montada, clásica combinación, aunque en casa haya decidido prescindir de ella por eso de moderarse un poco.

En fin, como de tantos otros viajes, me traje un libro de recetas típicas... en el que por supuesto esta tarta no podía faltar.
Así que sin dudarlo fue esa la versión que decidí probar, aunque en internet hay montones de recetas distintas que seguro que también están buenísimas.
¡Casi apetece probarlas todas!